La ortodoncia en adultos ha dejado de ser una rareza. Sin embargo, también ha generado una falsa sensación de universalidad: la idea de que todo el mundo debería llevar ortodoncia en algún momento.
La realidad clínica es otra.
En Mompell & Micó, en el Barrio de Salamanca, abordamos la ortodoncia en adultos desde una premisa clara: no todos los casos necesitan tratamiento, y no todos los momentos son adecuados para empezarlo.
La diferencia entre querer y necesitar ortodoncia
Existen adultos que buscan ortodoncia por una cuestión estética, y otros que la necesitan por motivos funcionales. Diferenciar ambos escenarios es fundamental para tomar una buena decisión.
La ortodoncia suele estar indicada cuando existen:
- Desgastes dentales progresivos
- Sobrecargas en la mordida
- Dolores mandibulares recurrentes
- Dificultad para mantener una higiene correcta
- Movimientos dentales que empeoran con el tiempo
Cuando estos factores no están presentes, forzar un tratamiento puede no aportar beneficios reales.
Por qué en adultos la decisión es más compleja
A diferencia de la adolescencia, en la edad adulta la boca ya ha pasado por años de función, hábitos y adaptaciones. Existen restauraciones previas, encías con historia clínica y una mordida consolidada.
Por eso, la ortodoncia en adultos requiere:
- Un análisis mucho más detallado
- Expectativas realistas
- Un objetivo claro (función, estabilidad, equilibrio)
No se trata de “alinear dientes”, sino de reordenar un sistema que ya lleva años funcionando.
Cuándo sí merece la pena empezar
La ortodoncia en adultos suele ser una excelente decisión cuando:
- Existe desgaste activo que va a más
- La mordida genera molestias o limitaciones
- Hay dificultad para mantener la salud periodontal
- Se quiere estabilizar la boca antes de otros tratamientos
En estos casos, la ortodoncia actúa como una herramienta de corrección y protección a largo plazo.
Cuándo conviene no hacerlo (todavía o nunca)
También existen situaciones en las que lo más responsable es no iniciar ortodoncia:
- Cuando el beneficio funcional es mínimo
- Cuando el riesgo supera la mejora esperada
- Cuando el paciente no puede asumir el compromiso del tratamiento
- Cuando existen otras prioridades clínicas
Saber decir “no” también forma parte de una odontología honesta.
Ortodoncia con criterio, no por tendencia
En zonas como el Barrio de Salamanca, muchos pacientes valoran una visión clara y sin presión. No buscan tratamientos por moda, sino decisiones que encajen con su momento vital.
En Mompell & Micó entendemos la ortodoncia en adultos como una decisión consciente, que debe tomarse cuando realmente aporta estabilidad y mejora calidad de vida.
Porque no siempre hacer más es hacer mejor.